Y que se puede hacer cuando nuestras alas ya no pueden funcionar, cuando la mano amiga ya no está para tu levanto. Muchas veces nuestro cuerpo se enfría y sentimos temor, tratamos de ponernos de pie sin poder levantarnos nuevamente. Tu mente se cierra para no pensar, para no estar en el instante, juntos los párpados para no ver el desastre ocurrido.
Tiembla sin cesar, corre sin parar, pero ese obstáculo nunca sabrás saltar. Sonreir otra vez será muy difícil, tanto como volver a soñar. Porque lo que verás en las noches no serán sueños si no espasmos, pesadillas que te seguirán hasta tu vida acabar.
Pupilas llenas con niebla tendrás al saber que otras veinte y cuatro horas más tendrás que soportar. Con desesperación buscas la salida, pero sólo puertas cerradas encontrarás. ¿Y sabes qué? Seguirás cayendo y cayendo aún más, sólo una nueva vida te podrá salvar, todas esas caras tú tendrás que borras, todo tu mundo tendrás que matar.
Tiembla sin cesar, corre sin parar, pero ese obstáculo nunca sabrás saltar. Sonreir otra vez será muy difícil, tanto como volver a soñar. Porque lo que verás en las noches no serán sueños si no espasmos, pesadillas que te seguirán hasta tu vida acabar.
Pupilas llenas con niebla tendrás al saber que otras veinte y cuatro horas más tendrás que soportar. Con desesperación buscas la salida, pero sólo puertas cerradas encontrarás. ¿Y sabes qué? Seguirás cayendo y cayendo aún más, sólo una nueva vida te podrá salvar, todas esas caras tú tendrás que borras, todo tu mundo tendrás que matar.



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